
Fuiste mi fuerza cuando estaba débil, fuiste mi voz cuando no podía hablar, fuiste mis ojos cuando no podía ver, Tu decías q lo mejor estaba en mi, Me ayudaste a avanzar cuando no podía llegar me diste fe pues tu creías en todo lo que yo era.
Me diste alas y me hiciste volar, tocaste mi mano y pude tocar el cielo, perdí mi fe y tu me la regresaste, tu dijiste que no había estrella que no pudiera alcanzar, estoy agradecida por cada día que me diste, Quizás no sepa cuanto pero se que en verdad es mucho, eh sido bendecida por tenerte aquí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario